
Un logo no tiene que ser complejo; tiene que ser funcional y coherente. Estos errores son los que más bajan la percepción de valor:
Cuando la tipografía no está elegida con intención o se mezcla sin criterio, la marca se siente improvisada.
Un buen logo respira. Si está saturado, no será memorable.
Colores al azar = comunicación confusa.
Si tu logo no funciona enfondo oscuro, claro, vertical u horizontal, fallará.
Puedes tener un buen logo, pero si lo usas mal… se ve mal.
¿Quieres un logo que realmente REFLEJE TU NIVEL y atraiga al cliente correcto?